martes, 11 de septiembre de 2007

Bartolomeo Rossi - Después del abrazo

Bartolomeo se pasó una semana encerrado en una habitación estudiando los libros que de dejó su Sire. Durante ese tiempo aprendió cosas sobre el origen de su clan, la magia, la sociedad vampírica y demás temas sobrenaturales. Pasados esos siete días Jonathan fue a buscarlo y le presentó al resto de la gente de su clan en la ciudad de Nueva York, destacando entre ellos la regente de la capilla, Veronica Meyer, en principio la cabeza visible de los Tremere en la ciudad, aunque debía responder ante cargos superiores que también moraban por la ciudad, cargos que en ese momento no le fueron presentados a Bartolomeo. Por lo que se pudo enterar posteriormente, los Tremere no tenían representación en el gobierno de la ciudad, aunque gozaban de cierta patente de corso para poder hacer lo que se les antojara. No obstante, este privilegio ( en teoría) se ve que lo utilizaban para poner orden en la ciudad y velar por ésta. También pudo ver que entre los Tremere había ciertas especializaciones: investigador, erudito, guerrero... y que tarde o temprano tendría que elegir alguna ( o se la asignarían). Seguramente para tantearlo, Bartolomeo fue asignado como acompañante a Marla, una aprendiz que estaba cerca de pasar a ser Magus y que se encargaba de realizar tareas de investigación. Ésta, mientras iban hacía su primer destino, le explicó los casos que tenía en sus manos y que probablemente estaban relacionados con el mundo vampírico:
Primero tenía que investigar el asesinato de un joven drogadicto cuyo cuyo cuerpo fue encontrado en un Mac Donald´s, además de la muerte a balazos de dos tipos en un polígono industrial.
El segundo caso se trataba de varios asesinatos al parecer relacionados entre si: un vagabundo incendiado y con el corazón arrancado y, en una iglesia cercana, un cura abierto en canal y dos trabajadores del centro social de la parroquia.
El tercer caso era menos escabroso, ya que se trataba del robo de una colección muy importante de cuadros. Se sospechaba de un toreador llamado Hector.

Bartolomeo y Marla empezaron con el primer caso y fueron hacía el polígono industrial donde se llevó a cabo el doble asesinato. Allí había un coche que podría ser de alguien relacionado con el caso. Al poco tiempo de llegar al lugar de los hechos apareció un coche a toda velocidad que se paró justo delante de ellos dos. Bartolomeo se asusto bastante, ya que no estaba acostumbrado a este tipo de cosas, pero Marla reaccionó de una forma bastante fria y se fue a examinar el coche del sospechoso. Del otro coche salió un negro indignado que empezó a gritar a Marla, llegándole incluso a enseñar su miembro viril. Pero Marla permaneció impasible y siguió a lo suyo, no sin antes fundir con su magia el volante, cosa que hizo que el negro se enfureciera aun más, rozando el frenesí. Entonces se acercó otro negro que salió del coche a poner orden. Por lo que pudo enterarse Bartolomeo, los dos negros eran Sire y chiquillo, siendo el primero Jacob, y el otro Tridente. Se ve que eran los responsables de los asesinatos. No obstante, se ve que entre los Tremere y los Brujah de Nueva York hay buenas relaciones, por lo que Marla, por hacerles un favor, decidió dar la culpa a un supuesto “Sabbat” que entró en la zona de la Camarilla y cometió los crímenes. Caso cerrado.

Posteriormente fueron a resolver el siguiente caso. Durante el trayecto Marla le comentó que en la ciudad los Tremere no tienen representación en la Primogenitura, pero que gozan de una gran libertad de acción que les permite velar por la seguridad de la ciudad y que los Brujah persiguen un objetivo similar, por lo que las relaciones con ellos son buenas. Entonces llegaron a la escena del crimen. Visitaron la iglesia donde se produjo el asesinato múltiple del sacerdote y sus dos ayudantes. Al igual que en el caso de Jacob y Tridente, Marla utilizó sus poderes de auspex para examinar el lugar, descubriendo esta vez que detrás de los asesinatos estaba un tal Tony. Entonces fueron hacia el zoo, lugar de reunión de los Gangrel de la ciudad, ya que se ve que el asesino era de ese clan. Una vez llegaron allí se encontraron con Tony y un tipo con una bata con la palabra “forense” escrita en ella. Marla mencionó el tema de los asesinatos y Tony no dudó en acusar al tio de la bata, que se llamaba James y resultó ser su chiquillo. Marla los llevo fuera e hizo sacar a Bartolomeo una espada del maletero, y empezó a interrogar a James, hallándolo culpable de los asesinatos. No obstante, en un momento dado Marla envió a Bartolomeo y a James aparte y mantuvo una breve conversación con Tony, en la que llegaron a un acuerdo para evitar la muerte del neonato homicida. Mientras, Bartolomeo mantuvo una conversación con James de la que dedujo que éste no tenía ni idea de como funcionaban las cosas en el mundo vampírico, ya que no sabía que debía ser presentado ante el Príncipe de la ciudad.
Después de arreglar el asunto, Marla y Bartolomeo fuero hacía “The Suckers”, un local nocturno de moda donde está ubicada la Primogenitura, sede del gobierno vampírico de la ciudad. Allí Bartolomeo debía encontrarse con su Sire para ser presentado ante el Príncipe. En pocos instantes iba a entrar de lleno a formar parte de la sociedad vampírica de la

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Ya tengo ganas de conocer al Príncipe y a los Primogenes.

Anónimo dijo...

se cortan los finales!!

pobre Jota... investigando todos los muertos que el resto vamos dejando por la ciudad!