miércoles, 5 de septiembre de 2007

El abrazo de Bartolomeo Rossi

Después de examinar los símbolos, Bartolomeo revisó varias veces sus notas para ver si encontraba en ellas alguna referencia a ellos, pero lo máximo que encontró fue que en la tumba de un antepasado de Vlad el Empalador figuraban algunos de los símbolos de detrás de la estantería más otro que no había visto nunca. Entonces volvió a la biblioteca y, si saber muy bien como, descubrió que la estantería en realidad era una puerta que daba a una sala llena de polvo, libros antiguos y una extraña estatua con forma de gárgola. Mientas examinaba la sala, que también tenía una especie de puerta sin pomo, se cerró la entrada y se encontró encerrado junto con la “supuesta” estatua, había cobrado vida. Después de una breve conversación en latín, se marchó atravesando una pared como si fuera intangible, no sin antes decir que iba a buscar al “amo”.
Al cabo de un instante aparecieron por la puerta sin pomo dos individuos. Uno era de aproximadamente la edad de Bartolomeo y el otro era un joven bastante atractivo. En de más edad dejó al joven, que al parecer se llamaba Jonathan, a junto al italiano. Entonces le acompañó a una sala, no sin antes explicarle que ahora formaba parte del clan Tremer, dándole a entender que los vampiros existían y que no tenía otra opción que convertirse en uno de ellos. Bartolomeo, que desde un tiempo a esta parte tenía la creencia de que existía “algo más” en este mundo, no podía salir de su asombro. Aun así, teniendo en cuenta que su vida actual era, hablando mal, una mierda, vió que una nueva vida como ser sobrenatural le podía llevar a aumentar sus conocimientos en lo oculto y a empezar de nuevo. Una vez llegaron a la sala, Jonathan le obligó a que se cortara las venas y se desangrara hasta la última gota. Aunque al principio le costó hacerlo, Bartolomeo acabó obedeciendo a su Sire, despertando siendo ya un vampiro.
Entonces fue dejado en una habitación con una nevera con reservas de sangre y una estantería llena de libros. Debía pasar allí encerrado durante siete días y aprendérselos de memoría. Parece que, de momento, su vida como vampiro iba a ser como los últimos años en su vida mortal, entre libros.

4 comentarios:

-- dijo...

ya tenemos a jota entre nosotros ....

Anónimo dijo...

Ueeeeeeee!!!!!! Ahora sólo faltan Pj y Juanjo!!!!!!! Que ya estamos a jueveeeeeeeees!!!!!! Vuestra fan está a punto de pegarse un tiro de la impaciencia! :P (No os sentís un poco presionados?) jajaja

Anónimo dijo...

lo mío ya lo he acabado, pero antes quiero que lo revise nuestro todopoderoso Master porque creo que me he tomado licencias poéticas que a lo mejor no debería haber tomado.

-- dijo...

jojojo por dios que presión